Para mí vale mil veces más una relación sana y un sexo correcto (que siempre se puede intentar mejorar, supongo) que un placer sexual loco y desenfrenado. Será porque no la tengo y la anhelo. Además, el deseo sexual va y viene; mañana tienes un desequilibrio hormonal, un posparto, una menopausia… y adiós a ese anhelo «salvaje».
Es cuestión de prioridades; las mías no tienen por qué ser las tuyas. Lo que sí creo es que deberías gestionar de alguna manera ese malestar si quieres mantener tu relación de pareja (que no sea siéndole infiel, claro).
Un saludo.