AnaSP, entiendo lo que explicas pero yo, por ejemplo, no puedo ser madre y eso me conlleva un duelo tremendo, también considero que es una experiencia maravillosa y no por ello me creo con el derecho a llevarlo a cabo a toda costa y asumir los riesgos a pesar de que existen opciones, en líneas generales sin explicar mi caso particular. La asistencia a personas con discapacidades consiste en la dignidad, el sexo no da dignidad y la mayoría de asistencias en sexualidad son hechas por mujeres, curiosamente. Pero que existan espacios adaptados y sin barreras donde todas las personas puedan hacer vida y relacionarse y que la asistencia sea una cuestión vital (movimiento, comunicación, etc) me parece que sería algo para plantearse más que el camino directo al sexo.