Estoy en un punto muy parecido al tuyo.
Recién divorciada, 45 años y una discapacidad visual severa.
Escribo esto mientras empaco mis cosas en cajas porque me también tengo que irme de la casa de mi ex. Una amiga me acoge en su casa mientras tramito mis ayudas.
Traumas no resueltos, un TDAH sin diagnosticar ni tratar y una incompatibilidad total de formas de ver la vida acabaron minando el matrimonio.
Estudié una carrera de sanidad, pero nunca ejercí (ya sabes, los prejuicios no los curan los médicos), asi que estoy reorientando mi futuro profesional hacia el campo de la informática y la IA.
Empezando de cero absoluto, como tú, solo que con muchos menos ahorros. Pero decidida a seguir adelante pese a todo.
Te abrazo fuerte.🫂