Ante todo, mucho ánimo y nada de culpabilizarse. La gamba la hemos metido muchas y nos han metido lo que no es la gamba sin protegernos en exceso (puede chispear aunque no llegues al tema propiamente dicho). Así que, ha sido mala suerte y hechizamiento, tal cual. De los errores se aprende, ahora a cuidarse y quererse mucho nena. Un beso enorme.