Me gustaría transmitirte dos cosas, con todo el respeto del mundo y el ánimo de ayudarte. La primera es que nadie os va a juzgar tan duramente como padres como lo hacéis vosotros mismos, no tengáis miedo a pedir ayuda y a querer mejorar porque los niños no vienen con manual y cada uno es un mundo.
La segunda es que yo he sido hermana de una niña con problemas de conducta desde bien pequeña y no sabes el infierno que he vivido. No culpo a mis padres pero sí los responsabilizo, no buscaron ayuda a tiempo, no estuvieron lo suficientemente unidos y no entendieron que el problema no es que mi hermana fuese difícil, sino que ellos no supieron afrontarlo. No pongas en los hombros de tu hijo culpa o responsabilidad que no le pertenece, porque tanto si tiene algún diagnóstico como si no, sois vosotros como adultos y padres los que debéis aprender a lidiar con él y velar por su seguridad tanto física como emocional.
Por desgracia mi familia hoy en día está completamente rota, mi hermana, a parte de su diagnóstico tiene muchos más problemas y mucho resentimiento por no haber gestionado su infancia como tocaba y yo, por desgracia como niña que era solo quería salir de allí y hoy en día tengo una relación muy fría con casi todos.
Así que por vuestro bien, el de tu hijo y el de tus otros hijos, hacedlo bien desde el principio, si no sabéis, buscad ayuda, psicólogos, asociaciones y lo que haga falta y, sobre todo, mucha terapia de pareja y manteneros unidos.
Muchísima suerte de todo corazón.