Buenas tardes, vengo a desahogarme un poco y a ver si alguien sabría qué hacer en mi caso.
Tenemos un disgusto enorme porque hace unos días a mi hijo de 5 años le dio una rabieta descomunal y no sabemos si un vecino o alguien que pasaba por la calle, pero alguien llamó a la policía.
Total que se me presentaron en casa, me pidieron el dni, me obligaron a enseñarle a todos los niños del hogar y me dijeron que dejarían todo anotado por si algo parecido se repitiera que quedase constancia.
Colaboré con ellos en todo momento porque en parte estaba flipando de lo que estaba pasando. Mi hijo es un niño muy difícil desde que nació, yo siempre he pensado que no es muy normal pero su padre siempre se niega a explorar esa posibilidad y por eso no lo hemos llevado a psicólogo o comentado a su pediatra antes.
Nunca le hemos puesto la mano encima, a veces un toque tipo colleja se nos ha escapado pero digo toque porque es más o menos como los toques que alguna vez le hayamos dado al perro, ni una colleja de verdad ni nada más fuerte. Yo sí que grito mucho, pero es que de buenas no obedecen y si él está gritando, hay que gritar más para que te oiga… De hecho, mis padres que son de otra época nos han dicho infinidad de veces que «con dos hostias se arregla» y nos negamos!!!
Durante el curso es más llevadero porque el cole le cansa física y mentalmente y porque por las tardes las pasamos siempre al aire libre, o haciendo deporte. En casa es como que se sube por las paredes. Pero ahora en verano que no hay clase, y con el calor que hace pasamos más tiempo en casa, junto con que acaba de tener un hermanito… si ya era irascible e inquieto de por sí, ahora imagináos.
Últimamente estamos intentando que aprenda modales en la mesa, sobre todo que no se levante si no ha acabado y en días que está especialmente colaborador, hasta que no hayamos acabado todos. El tema es que guarrea con la comida, se toma 1 ó 2 cucharadas y se levanta, se da dos volteretas por el sofá, vuelve a la mesa cuando le riñes y vuelta a empezar. A la segunda le avisé que si se volvía a levantar le quitaba el bol puesto que al parecer no tenía hambre y a la tercera, se lo quité. Y aquí empezó el berrinche. Se puso a gritar como loco, tirando cosas, dando golpes y repitiendo en bucle «dame el bol, dame el bol, dame el bol» a lo que nosotros en bucle «no, porque te has levantado». Y eso va escalando en volumen. Y normalmente le llevamos a su habitación, le decimos que puede mirar libros o algo tranquilo y cuando se calme podrá salir. A veces cerramos la puerta y a veces no. Normalmente llora un rato (bastante largo en comparación con otros niños a mi parecer) y luego se calma y puede salir. Entonces es cuando reflexiona, pide perdón, nos abrazamos, etc.
En esta ocasión no podía llevarlo a su habitación porque el bebé estaba durmiendo en la habitación de al lado, así que lo saqué al balcón, con el toldo puesto, la puerta corredera de cristal abierta 5 cm y yo en el salón a menos de 1m vigilandolo. En bucle «dejame entrar, dejame entrar, dejame entrar» como un loco, dando golpes a la puerta, tirando el tendedero… Pero nosotros en bucle «cuando te calmes».
Bueno pues al cabo de 15 minutos se calmó, cuando llevaba 5 min calmado me acerqué y le dije que podía entrar, entró, pidió perdón, nos abrazamos, y entonces llamó la policía a la puerta.
Me pidieron explicaciones, preguntaron al niño que dijo «me he enfadado mucho», y luego a su hermana pequeña y dijo «es que mi hermano grita mucho», y luego me pidieron el dni y me dijeron que dejarían constancia.
Esto ha sido el click tras el que mi marido ha aceptado llevarlo a un psicólogo para que le hagan una evaluación, pero estamos destrozados pensando que somos tan malos padres que ha tenido que venir la policía a darnos un toque…
Mi marido quiere solicitar el informe policial porque dice que a saber qué han puesto, y que según lo que hayan puesto se puede interpretar de una forma u otra, o a saber qué ha dicho la persona que ha llamado…
Yo pedí cita con su pediatra y con una psicóloga privada para dejar constancia también por esos medios de que nos preocupamos por nuestro hijo, y con un poco de suerte nos pueden ayudar y orientar, si es que como me dice mi instinto, mi hijo no es normal.
Estamos desolados, el susto en el cuerpo, no sabemos qué hacer, si seguir como hasta ahora, si hablar con los vecinos (pero no me siento cómoda dando explicaciones sobre la conducta o salud de mi hijo con ellos) o no hacer nada. Si comentárselo a su maestra o no, porque tampoco queremos que le pongan alguna etiqueta, ya que en el cole se porta mejor que en casa. Nuestros amigos se tomaban a broma su «intensidad» y ahora siento que algunos nos tratan con recelo…
Tenemos miedo que si en un futuro tuviéramos un accidente o esto pasa de nuevo ya habría como esa mancha en el pasado que quizá les lleve a pensar lo que no es, no sé si alguien puede tranquilizarnos o qué pero estamos muy nerviosos desde entonces. Gracias
