La gente puede ser todo lo abusadora que quiera, pero realmente quien tiene que poner el límite eres tú. Normal que te molestes, pero honestamente es tu culpa no haber sido honesta y decirles que lo sentías mucho pero que no ibas a poder recibirlas en casa. Si decir que no es algo que te cuesta mucho, que a veces pasa, es en eso en lo que debes trabajar. Tu misma o con terapia.