¡Hola!
Soy la autora.
A ver, vamos por puntos.
Sí que llegué a confirmar la asistencia de mi marido, mi hijo mayor y yo misma a la ceremonia y al banquete, ya que un mes antes de dar a luz ella me dijo que qué pensaba hacer (nunca nos envío invitación, solo nos hizo llegar un WhatsApp con sitio de la ceremonia y el del cóctel y el banquete, y el número de cuenta para el regalo). Así que sí, confirmé sí que confirmé, lo que pasa es que le sentó fatal que fueramos a faltar al cóctel para que yo fuera a amamantar a la niña, pero bueno… Eso también me lo echó en cara a posteriori, que por qué había confirmado si luego no iba a ir (como si yo hubiera tenido que saber lo mal que iba a estar después del parto, alucinas).
Segundo, cuando la avisé de que la niña ya había nacido, es obvio que no le hice un informe pormenorizado de todos los detalles del parto, pero sí que le dije que casi me desangro en el parto y que había temido por mi vida. Que en un momento dado habían dejado a mi marido fuera llorando con la niña recién nacida en brazos y que el pobre pensaba que jamás volvería a verme. Qué había sido una experiencia horrible y que estaba pensando en recurrir a terapia porque no me veía capaz de superarla. Todo eso sí que se lo dije, porque pensaba que de alguna manera la situación en conjunto la haría reaccionar, despertar esa empatía que siempre había tenido y que sin embargo no encontré por ninguna parte. Porque lo único que tuvo a bien responderme es que se alegraba de que la niña y yo estuviéramos bien para luego comentar lo de las intolerancias.
Admito mi culpa. No he estado pendiente de ella en los últimos tiempos y me ha importado un comino su boda. Pero también porque su actitud los últimos tiempos ha sido la de ser una imbécil integral. ¿Cómo iba a interesarme por nada de ella cuando las respuestas que encontraba eran las de un ser completamente egocéntrico? No se ha interesado nunca por ninguno de mis dos embarazos y siempre me ha cuestionado como madre. En los últimos meses solo hablaba conmigo por temas de la boda, eso sí, no fue capaz ni de enviarnos la invitación o de venir a casa a entregárnosla, pero bien rápido que envió por WhatsApp el número de cuenta.
Algunas tenéis razón. Aunque me pese, së que me he quitado un marrón grande de encima, pero aún así, duele. Duele mucho.
Gracias por leerme