La entiendo perfectamente. Me encantan los animales pero no concibo animales y comida revueltos. Hay una casa a la que dejé de ir bastante por ese motivo.
Existimos personas que somos escrupulosas y realmente lo pasamos mal si se mezclan animales con comida, como un perro de 60 kg saltando, lamiendo y pegando el hocico a la mesa durante la comida y pretender que lo acaricie y juegue con él mientras como y encima ese tipo de perros, que suelen ser de echar muchas babas. Yo lo pasaría mal, la verdad. Estaría tensa e incómoda.
Has dicho algo así como que a vuestra hija la véis una vez al mes y el perro os hace compañía siempre, como dando a entrever que le dais preferencia al perro antes que a ella y que no pensáis mover un dedo para que ella se sienta más cómoda en vuestra casa, que primero va el perro y luego ella.
No hay ni un sólo comentario que os dé la razón, así que sería para que recapacitárais sobre vuestro comportamiento con el tema.
Vuestra pobre hija se tiene que sentir despreciada y no me extraña que vaya poco a vuestra casa. Si encima os da soluciones alternativas y las rechazáis, no sé qué esperáis.