Todo depende de los intereses del niño. Las extraescolares las veo como una forma de explorar aficiones para ellos, no de imponerles lo que nos gustaría que supieran hacer. Mi hija con 5 años pidió ir a baile y por eso la llevé (y no sería lo que yo hubiese elegido).
Pero en general, más de dos extraescolares me parece mucho, a no ser que el niño lo esté demandando, y más a una edad tan temprana.