Yo empecé un poco como tú: con ganas, sin querer dejar de intentarlo y sin dar con la tecla. Compré algunas caras para ir a lo seguro y no me apañaba con ellas. Tenía pérdidas, me hacía daño, me producía infecciones de orina de «hurgar» y me frustraba muchísimo.
Lo dejé de intentar un par de ciclos y un día, sin esperanzas, compré LA DEL MERCADONA. Era barata y probé. Y oye, todo un descubrimiento. Al principio cuesta un poco pero al final aprendes dónde y cómo ponértela exactamente. Uso la talla «grande» y no tengo hijos (hay 2 tallas). Es muy cómoda de poner y quitar. Llevo con ella como 6 años y una vez me vino la regla de viaje y solo tuve que acercarme a Mercadona a por una de repuesto porque no llevaba la mía.
Te acostumbrarás. Mucho ánimo!