Comprendo que tu amiga se enfade, pero está haciendo una montaña de un grano de arena, ha sido un tanto infantil por su parte. Y tú, deberías haberle dicho en el momento que te lo regaló, que te encanta, pero que ya lo tenías en otro color y, por lo tanto, lo ibas a descambiar. Y podías haberle propuesto quedar juntas para hacerlo y así aprovechar para veros; seguro que así no se hubiera molestado. Ahora te toca disculparte con ella,