No se trata de protagonismo, se trata más de espacio. De poder contar el proceso que te ha llevado ahí, las dificultades, las anécdotas y hacer a los demás partícipes de ello, porque se supone que les importa.
Si en el mismo momento alguien cuenta otra cosa más «importante» porque es un paso más adelante, se acabó tu espacio y se minimizan tus logros.