Te entiendo tanto… Pasé exactamente por lo mismo con mi suegra en mis dos pospartos, con el agravante de que vivimos en la misma ciudad, así que imagínate.
Me tenía al borde de la locura y encima la exagerada era yo, y mi marido ciego perdido.
Gracias a Dios y al universo la situación se recondujo y por otros motivos a mi esposo se le cayó la venda de los ojos y ya no tenemos trato con ella.