Es muy duro lo que estas contando. Un hijo no es de quién pone esperma o un ovulo; es de quién lo desea, lo cría y lo quiere, lo cuida en los desvelos, en las enfermedades…Pero piensa que a veces ni siquiera hay una razón como la tuya para hacer de menos a un nieto. Mi abuela nunca nos quiso; ni a mi hermana ni a mis primos ni a mí. Pensábamos que era «asi» hasta que nacieron los hijos de su hija; entonces se desvivía por ellos, les abrazaba y besaba, les hacía regalos…ahí nos dimos cuenta del pastel; y es muy doloroso. Yo personalmente le ahorría a mi hijo pasar por eso; ver como trata a sus primos versus a él; porque el trauma del rechazo queda ahí. No te digo que ahora que es un bebé no le deis oportunidades de que conozca al niño, se enamore y se le pase, pero si sigue en sus trece pues cortaría la relación con ella antes de que la criatura tenga uso de razón. No me metería en que su hijo siga viendo a su madre y se ocupe de ella; pero yo no la querría cerca de mi niño. Osea que se olvide de las cenas de Navidad y las comidas familiares, y de que existimos.