Pobre chica, le descubrís un nuevo mundo, le enseñáis el caramelito y ahora se lo escondéis.
Ahora en serio. Tu chico es un repartidor felicidad. Si la chiquilla te parece muy mona como dices y te apetece compartirlo bajo tus normas, adelante. Sino pues cerrad capítulo y pasad página.