Me sentiría exactamente igual que tú. Y para mí sí sería una razón para no casarme. Si necesitamos firmar un papel que «proteja» a una de las partes frente al matrimonio (porque eso es lo que hace un contrato prenupcial, como el matrimonio trae asociadas unas consecuencias jurídico-económicas que no quiere asumir, propone firmar un contrato que las regula/anula) es que lo mejor es no casarse. Casarse no es obligatorio, podéis seguir juntos tan felices. Si hay que ponerle excepciones y pegas, mejor no hacerlo.