Me ha dejado muerta cuando me lo ha dicho, porque no me lo esperaba y no es algo que pegue con él. Mi pareja es una persona muy noble, generosa, y es verdad que tiene bastante dinero porque ha ido heredando de sus abuelos y, además la empresa le van bien, pero él sabe perfectamente que yo nunca he estado con él por dinero. De hecho, cuando nos conocimos fue el que insistió muchas veces en que saliera con él y aunque a mí me gustaba, yo le decía que no, porque veía que estaba en otro nivel y no quería que eso fuera un problema. Sin embargo, él se encargó de hacerme sentir cómoda en todo momento.
Cuando me presentó a su familia, no me miraron con buenos ojos inicialmente, pero él me protegió tanto, y demostró que nos queríamos muchísimo y finalmente me aceptaron sin más.

A día de hoy nos llevamos todos muy bien, yo les considero una segunda familia y sé que se alegraron muchísimo cuando él me pidió matrimonio y yo acepté. Por eso no había visto venir lo del contrato prenupcial. Me ha sentado mal y se lo he hecho saber. Él dice que es un puro trámite y que es normal cuando se casan dos personas con patrimonios diferentes y que no me tengo que preocupar porque nuestro amor va a durar siempre.
No sé si me equivoco, pero a mí eso no me demuestra amor verdadero. Igual que a él le da miedo a perder su dinero, a mí me da miedo que alguien se case, pensando en un posible divorcio.
Me estoy planteando decirle que anulemos el compromiso y sigamos como estábamos. Todo nos iba bien y de esa manera nadie se tiene que preocupar por si yo soy una caradura y yo no tengo que vivir una experiencia que me hace sentir mal.
¿Qué opináis?