dices: «ojalá poder salir pronto, o que todo cambie».
Y no.
Nada va a cambiar. Nunca. Ya le has dado suficientes oportunidades para saberlo.
Y tú tienes un problema: piensas que va a cambiar. Te estás engañando.
Deja ya de esperar a que cambie y céntrate en reunir las energías para salir de esa relación.
Tu primer paso: asumir que no va a cambiar.