No tengo nada claro que actualmente en el primer mundo no tener hijos es de pobres. Todas conocemos mujeres con cuatro o cinco hijos, y por cada mujer en esa situación que es del Opus o similares, tienes nueve que son del otro bando o evangélicas.
Por contra cada vez hay más parejas con estudios y un nivel de vida desahogado que rechazan tener hijos.
En definitiva, la pareja que quiere tener hijos, y puede biológicamente, los tiene, independientemente de su situación económica. Otra cosa es que se queden en uno en vez de tener dos.
Por último, uno de los argumentos que esgrime la autora es negar la existencia del deseo de reproducirse. Parece mentira que ahora que se acepta mayoritariamente la voluntad de no ser madre, haya que cuestionar y pedir explicaciones a quienes sí lo son.