A mí las gruesas me duelen y no me dejan disfrutar, y las largas me molestan e incomodan. Me quedo con las de tamaño medio o incluso pequeñas, que me permiten hacer todo tipo de posturas y moverme a mi antojo durante la penetración. Me dan mucho placer, con ellas he rozado las estrellas y he tenido orgasmos maravillosos.