Igual que el término «rojo» no tiene por qué designar exclusivamente a un comunista y puede ser (y es) aplicado igualmente a anarquistas, socialistas, etc, sin que a los rojos nos moleste, el término «facha» no designa exclusivamente a fascistas mussolinianos o franquistas nacionalcatólicos o nacionalsocialistas hitlerianos sino que también puede ser (y es) correctamente aplicado a peperos, voxeros no franquistas, liberalistas económicos, anarcocapitalistas rollo Milei y a un largo etcétera de gente de tu misma acera con la que ni ese chico del tinder, ni yo, ni mucha otra gente, queremos relacionarnos.
Con fachas no hablamos, hasta luego.
¿Dónde está el insulto?