Centrándolo en la pregunta y cuestión que plantea Isabel, hace medio siglo las ideas políticas no eran en absoluto determinantes para tener una relación amorosa. Las mujeres eran tratadas como menores de edad y se suponía que la ideología no entraba en el terreno de la intimidad. Personalmente conozco casos de parejas con ideología contrapuesta que se llevan bien, pero son una minoría. Y siempre hay una parte que cede más. A largo plazo, el riesgo de colisión en asuntos importantes, valores o formas de vida es más alto que en parejas de ideología similar.
Hoy, la ideología lo impregna todo. «Lo personal es político», nos dicen. Súmale a esto la creciente polarización y ya tienes el combo montado. Filtrar por ideología es una forma cómoda de ahorrarse candidatos para algunas personas, en un contexto de descomunal oferta de ligoteo disponible. ¿Que esa manera de proceder es sectaria y les puede hacer perder oportunidades? Pues claro. Para conocer a alguien hace falta tiempo y todo lo queremos ya. Las apps han convertido el coqueteo en un supermercado, en otra forma de consumo.
A mí los libros de Eva Illouz me han abierto los ojos, por si quieres una sugerencia de lectura sobre estos fenómenos actuales. Sigue adelante y no le des más vueltas…