En el momento que oigas bronca, llamas a la policía, yo lo he hecho varias veces con mis vecinos por lo mismo y parece que se calman un tiempo, aunque al final, vuelven a gritar y amenazarperovlo más importante, es que avises a servicios sociales para que puedan revisar mejor el caso y ver en qué pueden ayudar a esas niñas.
Desde luego, quedarte sentada no consigues nada y si algún día pasa algo grave, no podrás perdonarte no haber movido un dedo.