Con 13 años los niños ya piden lo que les gusta y lo que no. Tú eres la que mejor debería conocer a tu propio hijo. Si está bien como está, pues perfecto.
Muchos padres apuntan a sus hijos a todo por postureo, para fardar, o porque les gusta tener mucha vida social y así ponen a sus hijos de excusa para estar todo el día en la calle o de bares (incluso domingos). Esos mismos padres a veces se quejan de que no llegan a fin de mes o que su hijo duerme mal (dato: los escolares Españoles son los que más déficit de sueño tienen).
Conclusión: adáptate tú al ritmo de tu hijo y a su talante. Los demás, que hagan lo que quieran. Se llama criterio propio. Piensa que con 13 años ya está entrando en una edad de mucha más presión con la materia, poco a poco tendrá que estudiar más, etc. Tampoco le conviene una agenda apretadísima que tal vez cuando entre a BAC tendrá que dejar.