Pues yo voy a ser la nota discordante porque partiendo de que cada uno hace con su dinero y su vida lo que le sale del papo, hasta ahí totalmente de acuerdo, el tema es que estas cosas siempre huelen a querer hacer fiestón a costa del dinero y regalo de los demás, y así también celebro yo las bodas de plata, mi 50 cumpleaños y lo que se tercie.
Si ellos ya se casaron en su día y ya tuvieron su fiesta y regalos, si ahora quieren volver a hacer fiestón (ya capricho personal) perfecto y que inviten, pero que inviten de verdad, pagando ellos todo y sin esperar regalo, que nadie tiene la culpa de los caprichos de los demás.
Ay, es que quien no quiera que no vaya. Vale, y entonces lo que pasa es quedas como el culo y como tacaña por no hacer un regalo que no tengo ninguna obligación. Y ya ni hablamos de la autora que encima es la hermana y se lo va a tener que comer si o si.