En parte te entiendo. Yo tenía una amiga que hacía regalos en función de lo que a ella le gustaba o usaba, no lo que gusta o usa la persona que iba a recibir el regalo. Lo que te recomiendo es que, amablemente, le des indirectas a tu hermana de cosas que de verdad necesitas o te hacen ilusión, y así recibirás eso. Si aún así pasa de todo, pues tocará una conversación que será incómoda para las dos, y explicarle que, si va a regalar, tiene que ser algo que use o le guste a la persona, no a ella. Los regalos personalizados son buenos siempre y cuando estén bien hechos, y se hagan pensando en la otra persona, no en uno mismo. Un abrazo