Yo pasé por algo parecido en la adolescencia, yo tenía 17 y él supuestamente 19, conforme fuimos hablando y gustándonos y llevándonos bien y demás, me lo confesó, que empezó como un juego pero que estaba empezando a sentir cosas y resultaba tener sólo 14 años. Me mando fotos reales y me habló de su vida real (en su primera versión trabajaba y era independiente) y seguimos como amigos, porque evidentemente la chispa se fue al descubrir que estaba pillándome por alguien que no existía. Él me decía que sí que todo lo demás era cierto, pero a dónde iba yo casi mayor de edad con un niño de 14 años. A través de un teléfono es muy fácil mentir, pensar muy bien antes de hablar y escribir cosas que no se sienten, nadie se daría cuenta de qué es verdad y qué no lo es. Yo la verdad es que le diría que si de verdad siente algo y no te ha estado engañando que te lo demuestre (seria la primera vez en 7 añazos), que te mande fotos, que te cuente la verdad, pero sobretodo para ayudarte a pasar página, porque seguramente te haya engañado, y saberlo te va a ayudar muchísimo a olvidarlo y empezar a vivir tu vida con él fuera de ella. Los sentimientos son fáciles de fingir a través de una pantalla. Abre los ojos. Un abrazo y ánimo.