Te entiendo perfectamente. Me gustan los perros pero soy una persona escrupulosa y no me gustan que me laman la cara o la boca. Cuando voy con mi novio a casa de mis padres y la perra de ellos le chupa la cara y la boca le digo que hasta que no se lave la cara y boca no le voy a besar.
Lo siento, pero me puede el escrúpulo, es superior a mí.
Yo no podría dejarme dar un beso justo después de que mi pareja haya sido lamido en la boca por un perro.
Hay gente que, no sé, piensan que son peluchitos que no pueden transmitir nada y no dejan de ser animales, que pueden transmitir bacterias y microorganismos con ese tipo de actos.
Es cierto, que, la mayoría de las veces, si la persona está sana, no tiene por qué pasar nada, pero que exista la posibilidad de que pueda pasar, a mí ya me echa para atrás.
Ejemplo de lo que puede transmitir un perro lamiendo la boca:
Capnocytophaga canimorsus: vive en la boca de perros y gatos. En personas sanas raramente causa enfermedad, pero en personas con defensas bajas (diabéticos, inmunodeprimidos, alcohólicos, etc.) puede provocar infecciones graves.
Pasteurella multocida: también común en la saliva canina; puede causar infecciones en heridas o mucosas.
Campylobacter, Salmonella, E. coli: aunque menos habitual, pueden transmitirse si el perro ha estado en contacto con heces o carne cruda y luego lame la boca o la cara.
Bacterias de la placa dental del perro, que no están adaptadas al ser humano, pueden causar irritación o infecciones leves en las encías si hay contacto frecuente.
Repito que no tiene por qué pasar nada por un lametón en la boca pero recomendable desde el punto de vista sanitario tampoco es.