Claro que pasa a menudo, de hecho este fenómeno tiene un nombre desde hace siglos: l’esprit de l’escalier (búscalo en Wikipedia).
A mí personalmente me ocurría muchísimo más cuando era joven e inexperta y me podían los nervios. Con el tiempo, cogiendo más confianza en mí misma y no teniendo miedo a equivocarme (si lo hago, pues pido perdón), tiendo a soltar lo primero que se me pasa por la cabeza aunque no esté segura de nada. Lo que noto es que cada vez soy capaz de pensar más rápido, ergo de dar respuestas adecuadas.