Pues perdona pero no, por mucho que te digan palabras bonitas, no, no eres una madre protectora ni eres valiente. Tú libremente decidiste traer al mundo a una criatura sabiendo la clase de persona con la que te juntabas y no has sabido separarte de ella hasta que el daño a tu hija ha llegado a ta tal extremo que se han tenido que meter personas ajenas a la unidad familiar. Espero que tu hija reciba la ayuda que necesita y que tú veas lo que has hecho para que no siga sufriendo esa criatura inocente.