A mí nunca me han gustado las cocinas blancas y siempre la he tenido de color: la que tengo ahora es verde musgo, lacada (es delicada) y con alguna pared empapelada. También huyó de paredes blancas o baños claros: en uno tengo paredes y techos pintados de azul, otro parcialmente empapelado.
Lo que se lleva o no, me da igual, el gusto por la decoración y el color y la mezcla me acompaña desde niña al haberme criado en casas así.
Yo te animo a que la elijas de color, pero piensa que va a ser más cara, algunas marcas ni siquiera trabajan color o sólo tienen alguno estándar que no va ser ese matiz tan chulo que te ha gustado.