En algunos ambientes por desgracia es bastante habitual lo que comentas. Yo también lo he vivido en el trabajo y con amigas, gente más «coqueta» que nosotras que no sabe que para gustos los colores. En el trabajo, después de la luna de miel todo era que si el maquillaje esto, pintarse lo otro porque como ibas a casarte sin ponerte guapa. Yo terminé maquillándome y eso que en la prueba de maquillaje la mujer que era muy profesional y me hizo algo sutil no me dejó a mi gusto, pero claro, todo el mundo insistiendo… Tú al menos tuviste los coj**es de ir como tú querías.