Probablemente consideréis que este es un post muy chorra, pero he pensado que a lo mejor alguna forera se ve en una situación similar y le podría ayudar. Me casé el pasado sábado tras 7 años de relación. Mi ahora marido y yo teníamos claro que queríamos una boda sencilla y con poca gente (36 al final), ir a firmar al ayuntamiento y luego comer en un restaurante muy chulo y con experiencia en bodas pequeñitas que encantó a la gente. Quería vestirme de novia, pero no con un vestido de princesa, y con eso no hubo problema.
El problema ha venido porque quería dar el si quiero sin una sola gota de maquillaje. Respeto a quien se maquille más, menos… pero a mí no me gusta y no me pinto jamás. Literalmente me han maquillado dos veces en mi vida gente que sabía y en todas me veo mejor la cara sin nada encima. Mi error fue comentarlo en mi círculo cercano, no sabéis que presión me metía la gente y los comentarios, a veces muy irrespetuosos, que me hacían, como si fuese a cometer un delito. Pensaréis que estoy exagerando, pero, por ejemplo, el día antes de la boda, en el café, que invité a los compañeros de trabajo con los que mejor me llevo estuvieron 20 minutos con el temita, mientras yo respondía “ya se verá” o cosas así. Y de hecho estos dos días han preguntado más por el maquillaje que por el vestido o si lo pasamos bien.
Bueno, pues me alegra decir que no cedí a la presión social y fui con mi cara al natural. ¿Qué pasó? NADA. Los invitados aplaudieron el vestido y el peinado, la gente se lo pasó bien, el novio me vio entrar por la puerta y soltó un wow bajito y yo pude ir como más a gusto me sentía. ¿Y los compañeros de trabajo y amigos que tanto insistieron? Pues esa es la mejor parte, porque de momento sea una estupidez o no, he enseñado fotos pero no he respondido si me maquillé o no y hay muchas que les encanta el toque de rímel que me he dado y esa sombra tan sutil de ojos y que se alegran de que al final les hiciese caso. Supongo que la cara cambia cuando duermes 8 horas y no te levantas a las 5 de la mañana y te tragas hora y cuarto de ida de coche para ir al trabajo.
Bueno, pues eso, la moraleja para las futuras novias es que vayáis como os de la gana, que para eso es vuestra boda, y que paséis de los que os dice la gente. Aunque a ser posible, no cometáis mi error y no deis tantos detalles, que hay opinólogos hasta debajo de las piedras. Yo no me arrepentí y seguro que vosotras tampoco.
