TÚ DECIDES.
Tú decides si quieres estar con un imbécil machista que te trata mal.
Tú decides quién quieres ser. Si quieres ser una persona que trata con respeto a su pareja y está orgullosa de cómo se comporta en pareja o no.
Por cierto, para poder elegir ser alguien de quien estés orgullosa, también debes elegir no estar con alguien que te trata como un trapo.