El problema no es el pelo. El pelo ya crecerá. Y bueno, creo que si no es algo muy irreversible, como un tatuaje o un piercing, yo dejaría a mi hija (cuando era adolescente) hacerse lo que quiera.
El problema es que parece que no tenéis una buena relación, no lo suficiente para que tu hija te pregunte antes. Que sí, que es una adolescente y entiendo que a veces sea inaguantable y haga cosas inexplicables. Pero quizás hay algo más de fondo entre tu hija y tú, algo por lo que tu hija no te comenta una cosa así.