Dices que sientes que estás asumiendo un problema que no te corresponde, pero eso ya lo hiciste cuando aceptaste al perro y aceptaste que la chica lo viera. Ella ha sido muy lista y tú un poco tonta, le estás cuidando al perro a cambio de nada y encima estás de criada de ella, que lo vea cuando quiera. No te extrañe que si su vida laboral le permite tenerlo otra vez te lo reclame de vuelta, con todo su papo. Tienes dos opciones: o te quedas con el perro, le plantas cara y le dices que el perro es tuyo y que lo verá cada mucho tiempo y cuando a ti te dé la gana o, si no quieres el perro, se lo devuelves y si ella no lo puede tener, a la perrera.