Te falta enormemente la querida firmeza, y deshacerte del pesar de decirle «NO».
Esa chica es como una feminista: quiere su privilegio, pero deberes y obligaciones ya no entran en el cálculo. En su caso, tener el perro y quien se lo cuide, y no asumir ella esa parte. Qué pilla.
Encima, se molesta si tu agenda o querer tu tiempo de ocio, te impiden quedar para que ella vea al animal. Eso me importaba nada a mi, y me sacaba la paciencia.
Vuelvo al inicio: sé firme. Tú aceptaste tener al perro en TU casa, así que ella se amolda a TUS tiempos, o el perro va con ella y a llorar al campito.
Niñatas ya no somos para dar vueltas.