Mentir a nuestros padres es algo NORMAL. Todos lo hemos hecho (especialmente los que hemos tenido unos padres muy estrictos o muy católicos o muy retrógrados) Y es más normal si tus padres son «extremadamente» anticuados y viven en un mundo paralelo al real en el que por la noche solo salen las p*tas y los drogadictos. Tus padres están muuuuy cerrados en su forma de ver la vida y no van a cambiar por mucho que lo intentes.
Tienes veinte años. Veinte. Es tu momento de vivir la vida, de salir, de conocer gente, de bailar…y no debes renunciar a ello. Bien sabes que mientras vivas en su casa, tendrás que respetar sus normas. Pero si te escapas con una amiga no vas a demostrar nada más que eres una niña inmadura. Hazlo bien.
En esta historia solo hay dos posibles finales: elegir la felicidad de tus padres o la tuya. Hacer lo que ellos quieran o lo que quieras tú. Mentir o vivir como quieras.