Hola!
Estoy parcialmente de acuerdo con las que opinan que que no le guste viajar no es un motivo para romper, pero solo parcialmente por varios motivos. Por un lado, depende de lo importante que sea para ti viajar en pareja, porque para mí, por ejemplo, no es problema viajar sola, lo hago a menudo y me encanta, y también me gusta hacerlo con amigas, así que en principio podría tolerarlo si me compensa la relación en otros aspectos.
Por otro lado, cabe preguntarse si es una cuestión solamente de «grandes viajes» o es que tu novio en general es una persona pasiva y aburrida (a mí la gente que va a un sitio y no quiere ni conocerlo, solo permanecer estático comiendo y bebiendo, me lo parece). Personalmente no estaría con alguien así, sin curiosidad ni inquietud cultural. Y me da que van más por ahí los tiros; de hecho, no descartaría que lo del «miedo a volar» sea una falsa excusa para no tener que menearse.
Estuve con una persona que, aunque sí tenía muchas inquietudes culturales e intelectuales, era un huevón para hacer nada y cero iniciativa – hasta para ir a ver una obra de teatro había que estar insistiéndole. Al final acabé hasta el potorro – para hacerlo todo sola, prefiero estar soltera y al menos tengo total libertad.
Así que, de ser tú, me plantearía estos dos asuntos y decidiría en consecuencia.
Un saludo!