Claro que se pasa! Al principio es muy duro, porque os cambia las rutinas, tus prioridades, tus tiempos… Un bebé lo pone todo patas arriba.
Mi consejo es que tu marido y tu tenéis que ser un equipo y respetar vuestros tiempos, tenéis que priorizar sobretodo el descanso. Si uno está con el bebe, que el otro descanse, aunque tengáis formas diferentes de hacer las cosas, al final los bebés se adaptan a cada uno y no hay una forma exclusiva de hacer algo. Y si te ves sobrepasada o que haces tu todo, deberías de tener una conversación con él y darle un toque de atención.
No nos comentas si estás dando lactancia exclusiva, mixta o biberón. A nosotros nos salvó como matrimonio primero la lactancia mixta y luego ya pasamos al biberón, para mi era insostenible porque sino nosotras estamos condenadas y exclavizadas. Si decides meterle el biberón, no eres menos madre por ello, lo importante es que su mamá esté bien.