Pues qué quieres que te diga, yo si fuera tu marido no volvería sabiendo que creíste antes a tu amiga -que menuda «amiga» tenías, una cabrona de marca mayor- sin ninguna prueba más que su palabra antes que a él -que tampoco entiendo cómo no te dijo que tú «amiga» había intentado liarse con él…o sí te lo dijo y no le creíste??-.
No siempre los hombres son los malos, ni todas las mujeres seres de luz que derrochan sororidad. Sin pruebas, nunca fiarse de unos ni de otras