Yo creo que tienes que respetar a tu hermana y a sus decisiones, por muy equivocadas que estén. Hay una línea roja que no debes pasar: puedes aconsejar, enseñarle, hablar con ella… lo que no puedes es tomar decisiones por ella o anularla en ese ámbito. Y si no le permites traer a su novio lo estás haciendo.
¿te parecería bien que tu hermana no fuera a tu boda porque no aprueba a tu futuro marido?. No. Es tu decisión.
Además, como te han dicho por aquí, si tu hermana no va a tu boda es una batalla que has perdido, porque entre su novio y tú ha elegido a su novio, que es precisamente lo que no quieres.
Lo dicho: lo primero no pases la línea roja del respeto a sus decisiones y, lo segundo, tienes que jugar esta batalla con más estrategia. No luches todas las batallas, solo las que puedas ganar.