Un poco bruja, amargada y tacaña sí pareces. Ojalá volvieras a ser niña y que nadie te abriera la puerta. Ojalá no tengas niños con la ilusión algún día de decir Truco o Trato en una casa y que no le abran la puerta, porque si a tus hijos les gustara ir con sus amiguitos y todos los vecinos fueran como tú solo así entenderás lo rancia que quedas. Hay que dar un poco de alegría en esta sociedad bastante mierda de por sí. Es como el aguinaldo en Navidad. Son niños. Da igual que sea una fiesta importada. Si no quieres que los vecinos te molesten por no tener que comprar un puñado de caramelos y te toquen tres veces al timbre vete a una casa perdida en el campo y déjate de urbanizaciones y allí no tendras que ser la recién llegada que mucha casa y poca amabilidad con la ilusión de los niños que se van a disfrazar. Suenas un poco a egoísta la verdad.