Ni un poco de acuerdo con Anónima, lo que te pasa es normal y es natural y mejor nos iría a todos si fuésemos capaces de afrontar abiertamente una realidad con vivir constreñidos por la culpa: en una relación larga de años con sus altibajos, es de ilusos creer que nunca jamás de los jamases volverás a cruzarte con alguien en la vida que te haga tilín. Es que es directamente imposible, contra natura, de un grado de idealización del amor romántico que roza lo infantil.
Dicho esto, vale, te está pasando, pero te recomiendo no le darle la importancia que no tiene: en el momento de horas bajas que estás con tu pareja has dado con una persona con la que sientes cierta atracción, hasta ahí bien, pero no le conoces de nada. Igual es un imbécil, igual es un machirulo, igual te valdría para un polvo y ya. Algo que a mi siempre me ayuda pensar es que en la novedad está la gracia, es muy sencillo ilusionarse al principio, las propias reacciones químicas del cerebro al sentir que gustamos, la tentación, la novedad, hacen que podamos «confundirnos» pero al final, con el paso del tiempo, ese tía también será exactamente como tu pareja, con manías y con detalles que te sacan de quicio y te desenamorarías igual.
A lo que voy, céntrate en arreglar lo que sea que te pase en tu pareja, si es que queréis y sois capaces, con independencia de esto. No te sientas mal por sentir esta atracción porque es normal. Pero no pierdas el norte.