No se lo digas a los padres de ninguna de las maneras. Le vas a joder la vida, la relación con sus padres, la confianza que tienen en ella, se va a ganar una buena bronca y un castigo, y todo eso, ¿para qué? Porque es una persona de 15 años que seguirá manteniendo relaciones sexuales si le da la gana. Ninguna bronca la va a alejar del sexo ni hacerla más consciente ni nada de nada.
Ya bastante mal lo tuvo que pasar para acabar en la farmacia pidiéndola…
Si tienes confianza o sientes que debes hacer algo, habla tú directamente con ella, dejándole claro que puede contar contigo y que no vas a ir corriendo a contárselo a sus padres. Y sino, déjalo estar.