No es vuestro problema. Sé que jode ver un negocio familiar con tanto tiempo hundirse así, pero los hijos y nietos se han educado bajo una comodidad económica, sin bases ni valores sobre cómo sobrevivir en la vida. Que los logros requieren trabajo, responsabilidad, disciplina y a veces hay que afrontar riesgos, sacrificios y valentía.
Así que, que espabilen. Las quejas no les van a salvar el negocio, como bien dices, pero es que posiblemente, siempre que se quejaban, alguién solucionaba el problema por ellos. Eso ya se ha acabado.