La familia de mi novio, sus padres, su hermana y su hermano ha vivido siempre de un supermercado, fundado en 1974 (ja,ja, ja) Siempre ha ido bien, han vivido cómodamente, incluso compraron una chalet. Está en un pueblo grande, muy cerca de los Pirineos, hay muchas casas rurales, apartamentos, cámpings.
El problema es que los padres, que eran los que realmente manejaban el negocio, se jubilaron, ya casi con 70 años y se lo dejaron a los hermanos de mi novio, nosotros vivimos en la ciudad Ellos se han acostumbrado a vivir muy bien con poco trabajo cuando todo estaba bajo responsabilidad de mis suegros. A veces, sus parejas (de los dos) echaban una mano, pero sin esforzarse mucho. Desde hace 2 años todo está en sus manos y se está yendo a pique. Primero cambiaron los horarios, antes estaba abierto de 9 a 8. Con una hora de pausa para comer. Ellos ahora abren de 10.00 a 13.30 y de 17.00 a 20.00. Joder, que son 7 personas (mis cuñados, sus parejas, y los hijos, que ya son todos mayores de 18 y no estudian ni trabajan) todos viven del supermercado.
Se están todo el día quejando de que han abierto un Mercadona, y que les van a hundir. Mentira, desde el propio ayuntamiento, progresista se promueve muchísimo el comercio local, incentivando a los comercios locales, hay fruterias, verdulerías, otro super y les va bien.
Lo que no puede hacer el ayuntamiento es limpiar por ellos (el supermercado da aspecto de poco higiénico) hacer la trazabilidad de los productos (a veces los clientes se quejan porque hay cosas caducadas) o interesarse en qué quieren realmente su clientes. Ahora tienen un perfil más pijillo, son turistas que pagan 1000 euros por una semana en una casa rural. Los del otro super una familia de rumanos fueron muy cucos, ahora traen gyozas, pizzas de horno de leña, helados Ben and Jerrys, y cosas así, se vende mucho. En el invierno pasado hicieron una promoción de chocolate a la taza y churros y lo petaron. Ahora están con las limonadas de todos los sabores. Y en los productos más perecederos eligen siempre productos locales y lo indican «producto de Aragón» «producto km 0» A los clientes pijillos eso les encanta y los compran. Ellos siguen pidiendo galletas maría, magdalenas y cosas por el estilo que no se casi no se venden. Todo por no molestarse, en serio, es desesperante.
Mi novio ha hablado mil veces con ellos ya, les ha hecho un plan estratégico, les propuso cómo cambiar la decoración del local, las luces con poco presupuesto, dicen a todo que sí pero luego no hacen nada.
Mi novio dice que como sigan así en un plazo de 2 o 3 años tendrán que cerrar, que la gente del pueblo y los turistas habituales ya no entran, que sus clientes son algunas personas mayores que han comprado toda la vida y algún turista despistao.
Y a ver de qué van a vivir los 7.
