Creo que lo que cuentas es demasiado complejo para que te podamos dar aquí soluciones. Yo, desde luego, no puedo. Como te han dicho antes y te dices a ti misma, necesitas ayuda profesional y mucha, mucha terapia.
Yo empezaría por reconocer que ese tipejo «no te dejó en el psicólogo» él solito, sino que tú también fuiste parte de todo. Un manipulador de manual, por supuesto, pero tú también participaste en aquel juego. Pero, para todo esto, lo mejor una buena psicóloga y mucho, mucho trabajo. Ánimo y suerte.