Pues bueno, cada uno que haga lo que considere. Si te quieres ir toda la tarde fuera o desconectar el timbre, hazlo. Con ese cartel no te puedo asegurar que no te tiren huevos. Casi mejor que no lo pongas, pero independientemente de tu elección personal a mí no me pareces bruja, pero sí un poquito amargada. Con comprar una bolsa de caramelos y ser un poquito agradable, que sólo es una tarde al año, no creo que sea tan sumamente horroroso. Son niños y ésta fiesta les hace felices.
Os habéis quedado ancladas en el pasado, en hace 40 años cuando Halloween no existía en España y era el “Día de todos los santos”, sin más. Ojalá hubiese vivido en mi infancia una fiesta como ésta en la que la muerte deja de ser tabú y no un día triste en el que sólo se iba a los cementerios para llevar flores a los muertos.